Margarita Díaz Mora
Poeta recién llegado
-¿Y por qué?-
Pregunta el feto
a la atmósfera cósmica y velada.
-Porque sí-
Contesta el vientre,
instrumento de energía
que nace de la esencia de la nada.
-¿Y por qué?-
Pregunta el niño
que empieza a reconocer
las madrugadas.
-Porque sí-
Contestan los sabios
cerebros que se olvidaron
que alguna vez fueron fetos,
que alguna vez fueron nada.
-¿Y por qué?-
Pregunta el joven
que empieza a sentir
la rebeldía innata
que va explotando en sus venas
sin poder apaciguarla.
-Porque sí-
Contesta el Mundo;
el mundo en coro de los comparsas
que dicen llamarse adultos,
-ladrones de madrugadas-
-¿Y por qué?-
Pregunta el hombre,
-ése que no se conforma-
-ése que quiere escaparse
de la monotonía rutinaria
del manual de urbanidades-
-Porque sí-
Contesta en clave
la Sociedad Anónima y Organizada
que no tiene otra respuesta
que la imposición de sus normas,
su lógica y sus vanidades.
-¿Y por qué?-
Pregunta el viejo
que debiendo saber todo,
no sabe aún nada de nada,
y se convierte de golpe-
en el feto de la ósmosis esperada,
en el niño que reconoce madrugadas,
en el joven que se rebela
y en el hombre que no pertenece
a la Sociedad Anónima y Organizada.
-Porque sí-
Dice la Muerte
Y le cierra la boca
y la pregunta de siglos
sin respuesta,
con enormes paletadas
de tierra sin madrugadas
Margarita Díaz Mora
Pregunta el feto
a la atmósfera cósmica y velada.
-Porque sí-
Contesta el vientre,
instrumento de energía
que nace de la esencia de la nada.
-¿Y por qué?-
Pregunta el niño
que empieza a reconocer
las madrugadas.
-Porque sí-
Contestan los sabios
cerebros que se olvidaron
que alguna vez fueron fetos,
que alguna vez fueron nada.
-¿Y por qué?-
Pregunta el joven
que empieza a sentir
la rebeldía innata
que va explotando en sus venas
sin poder apaciguarla.
-Porque sí-
Contesta el Mundo;
el mundo en coro de los comparsas
que dicen llamarse adultos,
-ladrones de madrugadas-
-¿Y por qué?-
Pregunta el hombre,
-ése que no se conforma-
-ése que quiere escaparse
de la monotonía rutinaria
del manual de urbanidades-
-Porque sí-
Contesta en clave
la Sociedad Anónima y Organizada
que no tiene otra respuesta
que la imposición de sus normas,
su lógica y sus vanidades.
-¿Y por qué?-
Pregunta el viejo
que debiendo saber todo,
no sabe aún nada de nada,
y se convierte de golpe-
en el feto de la ósmosis esperada,
en el niño que reconoce madrugadas,
en el joven que se rebela
y en el hombre que no pertenece
a la Sociedad Anónima y Organizada.
-Porque sí-
Dice la Muerte
Y le cierra la boca
y la pregunta de siglos
sin respuesta,
con enormes paletadas
de tierra sin madrugadas
Margarita Díaz Mora