tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desmedrado y delicioso juego de los insentidos.
Vuela dentro mío la voz de una atonalidad dormida.
Con los ojos hundidos y ese sabor invisible a muerte lenta.
Juegan a sonreír los malos actores sobrevivientes a cuanto dolor asimilen las cuentas pendientes.
A veces la más clara e intensa noción de los pensamientos obsoletos y una bicicleta.
Sirven solo para morir por las noches, escapando de la alegría de todos.
Es allí en que la marea asfixia al tiempo extralimitado que ofrecen las sombrías palabras rotas.
Fueron cayéndose las ventanas irreverentes del entusiasta sarcasmo del vivir absolutamente preso por la propia mente.
Cuando me miro al espejo no se con quien me encontraré de frente.
Una vez mas el monstruo nihilizador me envolverá en su invisibilidad.
Rozando lo absurdamente oscuro justo ahora volveré a morir de madrugada.
Para los ridículos que ansían memorizarse en el suicidio.
Entonces no alcanzarán los caminos ni las sombras para escapar.
Verán como llueve y la tortura vuelve a empezar.
Ya verán que no nos salvará ni siquiera la muerte.
Vuela dentro mío la voz de una atonalidad dormida.
Con los ojos hundidos y ese sabor invisible a muerte lenta.
Juegan a sonreír los malos actores sobrevivientes a cuanto dolor asimilen las cuentas pendientes.
A veces la más clara e intensa noción de los pensamientos obsoletos y una bicicleta.
Sirven solo para morir por las noches, escapando de la alegría de todos.
Es allí en que la marea asfixia al tiempo extralimitado que ofrecen las sombrías palabras rotas.
Fueron cayéndose las ventanas irreverentes del entusiasta sarcasmo del vivir absolutamente preso por la propia mente.
Cuando me miro al espejo no se con quien me encontraré de frente.
Una vez mas el monstruo nihilizador me envolverá en su invisibilidad.
Rozando lo absurdamente oscuro justo ahora volveré a morir de madrugada.
Para los ridículos que ansían memorizarse en el suicidio.
Entonces no alcanzarán los caminos ni las sombras para escapar.
Verán como llueve y la tortura vuelve a empezar.
Ya verán que no nos salvará ni siquiera la muerte.