LLUEVE EN EL PUEBLO MUERTO
Las lluvias y los siglos disuelven
lentamente
la rotunda geometría de las viejas piedras
del pueblo.
Rodando como risas aceleradas
se amontonan sus latidos de arena
junto al desierto que avanza
La iglesia ya es apenas espíritu de aire.
Las goletas retrasadas vuelan imitando
a los azores
Buscan el ausente puerto donde vaciar
su carga
de señoritas endomingadas.
Las goletas se deslizan por los ríos improvisados
la lluvia que se acomoda en el siglo
es un hábil demiurgo de raudales
en los pueblos que duermen ya fuera del tiempo.
Enjaezados con sus plumas orgullosas
los gallos se arraciman proclamando
las blandas madrugadas.
La lluvia cae inmisirecorde
Las goletas empapadas
dejan caer de sus jarcias
empavonadas de hiedra
las canciones que traen
los morenos marineros
desde La Habana-
Llueve sobre el viejo pueblo.
Las lluvias y los siglos disuelven
lentamente
la rotunda geometría de las viejas piedras
del pueblo.
Rodando como risas aceleradas
se amontonan sus latidos de arena
junto al desierto que avanza
La iglesia ya es apenas espíritu de aire.
Las goletas retrasadas vuelan imitando
a los azores
Buscan el ausente puerto donde vaciar
su carga
de señoritas endomingadas.
Las goletas se deslizan por los ríos improvisados
la lluvia que se acomoda en el siglo
es un hábil demiurgo de raudales
en los pueblos que duermen ya fuera del tiempo.
Enjaezados con sus plumas orgullosas
los gallos se arraciman proclamando
las blandas madrugadas.
La lluvia cae inmisirecorde
Las goletas empapadas
dejan caer de sus jarcias
empavonadas de hiedra
las canciones que traen
los morenos marineros
desde La Habana-
Llueve sobre el viejo pueblo.