Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Cuesta el dolor, cuesta la muerte,
pero más cuesta la vida,
poco discernir cuando no soy más
que otro en la tierra en la que
todos están muriendo como mi cuerpo.
Miraré hacia todos
lados en la hora triste
ya no necesito al tiempo y
en el humilde lugar
en donde mi vida acaba,
soy solo un suspiro
en el ambiente fúnebre,
(me voy herido con mí
transitar somero que nadie
supo comprender).
Peor aún me largo
burlándome de todos,
no más cerrándose la tapa
con este tipejo dentro,
en especial de los pobres deudos
que están escribiendo
un epitafio en el duro mármol:
!Aquí sigue descansando!
Del más allá llegan
instrucciones guiando
al camino luminoso y
entra este mago entonando un
discurso barato:
!Como prudente extinto
llego en silencio!
pero más cuesta la vida,
poco discernir cuando no soy más
que otro en la tierra en la que
todos están muriendo como mi cuerpo.
Miraré hacia todos
lados en la hora triste
ya no necesito al tiempo y
en el humilde lugar
en donde mi vida acaba,
soy solo un suspiro
en el ambiente fúnebre,
(me voy herido con mí
transitar somero que nadie
supo comprender).
Peor aún me largo
burlándome de todos,
no más cerrándose la tapa
con este tipejo dentro,
en especial de los pobres deudos
que están escribiendo
un epitafio en el duro mármol:
!Aquí sigue descansando!
Del más allá llegan
instrucciones guiando
al camino luminoso y
entra este mago entonando un
discurso barato:
!Como prudente extinto
llego en silencio!