LLEGÓ EL MOMENTO
Se descuelgan sentires con el tiempo,
aquellos que se guardan encerrados
mientras la vida nos tiene obligados
a ganarnos el pan sin pasatiempo.
Cuando ya aposentados un respiro
a la memoria trae sus añoranzas
y con fuerza resurgen esperanzas
de regreso al terruño y al retiro.
Las raíces de infancia nos reservan,
añejadas, las felices sensaciones
que de nuevo despiertan emociones
del alma que en el fondo se conservan.
Recuerdos juveniles con amigos
que renuevan historias de pasados
en los juegos y escuela disfrutados,
los muros y las calles son testigos
Se descuelgan sentires con el tiempo,
aquellos que se guardan encerrados
mientras la vida nos tiene obligados
a ganarnos el pan sin pasatiempo.
Cuando ya aposentados un respiro
a la memoria trae sus añoranzas
y con fuerza resurgen esperanzas
de regreso al terruño y al retiro.
Las raíces de infancia nos reservan,
añejadas, las felices sensaciones
que de nuevo despiertan emociones
del alma que en el fondo se conservan.
Recuerdos juveniles con amigos
que renuevan historias de pasados
en los juegos y escuela disfrutados,
los muros y las calles son testigos