Âme Noire
Poeta recién llegado
Llegará un día, vida, amor,
que abrirás los ojos claros,
y descubrirás, pequeño mío,
que ha pasado el tiempo.
Y verás, en tu rostro albo,
arrugas de dolor y pena,
y lágrimas surcadas,
y sal seca.
Llegará un día, hermoso,
que no quedará inocencia.
Y se habrá vaciado tu alma,
deshecha en jirones de tortura.
Ese día, futuro incierto,
recobra la senda a mi cuerpo de roca,
marchito por el tiempo florecido,
templo proscrito de codicias y fantasías.
Recobra, pues, amado mío,
el camino de espinas a mi puerta.
No te perderás, está marcada la ruta.
Solo sigue el rastro de sangre seca.
Sincèrement,
Âme Noire
que abrirás los ojos claros,
y descubrirás, pequeño mío,
que ha pasado el tiempo.
Y verás, en tu rostro albo,
arrugas de dolor y pena,
y lágrimas surcadas,
y sal seca.
Llegará un día, hermoso,
que no quedará inocencia.
Y se habrá vaciado tu alma,
deshecha en jirones de tortura.
Ese día, futuro incierto,
recobra la senda a mi cuerpo de roca,
marchito por el tiempo florecido,
templo proscrito de codicias y fantasías.
Recobra, pues, amado mío,
el camino de espinas a mi puerta.
No te perderás, está marcada la ruta.
Solo sigue el rastro de sangre seca.
Sincèrement,
Âme Noire