Starsev Ionich
Poeta asiduo al portal
Liquido gasificado
Es un aroma dulce, encantador,
como si tuviera una sonrisa propia,
un ángel, un alma ocupando un cuerpo.
Pero como todo aroma es volátil,
efímero, brusco y suave a la vez,
tan delicado que parece harina
deshaciéndose en los dedos,
parece grafito deslizándose entre cerraduras
que esconden cuartos escondidos, sentimientos
Violando narices desencantadas
pareciera un fantasma malo
que no quiere a nadie, encantador...
Quisiera un líquido
con la densidad del aceite de las almendras,
y lo más importante,
que ocupe el recipiente de mis deseos y no se evapore.
¿Es mucho pedir un líquido gasificado
parecido a la Coca Cola?
Es un aroma dulce, encantador,
como si tuviera una sonrisa propia,
un ángel, un alma ocupando un cuerpo.
Pero como todo aroma es volátil,
efímero, brusco y suave a la vez,
tan delicado que parece harina
deshaciéndose en los dedos,
parece grafito deslizándose entre cerraduras
que esconden cuartos escondidos, sentimientos
Violando narices desencantadas
pareciera un fantasma malo
que no quiere a nadie, encantador...
Quisiera un líquido
con la densidad del aceite de las almendras,
y lo más importante,
que ocupe el recipiente de mis deseos y no se evapore.
¿Es mucho pedir un líquido gasificado
parecido a la Coca Cola?