Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Dices que no tengo oficio,
ni beneficio, ni domicilio,
que soy ocioso en lo que hago.
Ellos se olvidan de sentir
lo que siente el arte.
En mi frente se suicida una gotera
y en el puente que hoy es mi techo
ya no pasan carruajes elegantes,
no hay policías ni ley a la redonda
y en invierno la noche me corta la piel.
Tengo una fogata de sueños que una vez fueron leña,
dentro de un barril de chapa oxidada,
la ginebra de las cinco de la tarde
ya no hace efecto en mi.
Y mi apolillado corazón, estropeado,
apenas me responde .
Ellos no aprecian mi arte,
me quieren enseñar a vivir
en su acorazado pensamiento
de correr tras el dinero, dinero y dinero.
Yo prefiero esculpir con colores mis ideas
hasta morir de frió, hambre
o resignación, resignación.