El globo estepario
Poeta recién llegado
[FONT=lucida grande, tahoma, verdana, arial, sans-serif]Uno de la[FONT=lucida grande, tahoma, verdana, arial, sans-serif] secundaria..
Líneas
[FONT=lucida grande, tahoma, verdana, arial, sans-serif]Despertamos, lloramos, sonreímos, vivimos, y nos volvemos a acostar.
La vida, un ciclo finito e infinito que se repite sin más;
y nuestros pasos, que en la arena van dejando las huellas que el viento a de tapar.
Algunas más profundas, otras más pequeñas, pero todas finalmente se irán.
Los recuerdos, las formas, y el tiempo que desgarra y fascina a los corazones quedan algo más,
pero finalmente mueren, se van.
Y me desdicho de escuchar hablar con tan poca fragilidad del mundo,
del cielo, el infierno, de la eternidad.
Escuchar del amor sin delicadeza,
escuchar decir que no existe o que peor, que es material.
Y en el susurro del viento las voces de los hombres,
seres acomplejados, que no se merecen ni ellos mismos,
que se quejan, que gritan, y que por alguna extraña razón se creen con el derecho a vivir
Como yo, como mi reflejo, como usted, como el mal.
Y en la mañana verme al espejo y saberme multiplicado,
y no verme a mi mismo, ver a los demás,
a esa gente que odio, que desteto, que quiero, que amo,
que son lo que soy, que somos dos,
dos partes que se funden y se forjan, dos partes que no
Realmente no merecerían estar Pero están.
Que dicha o desdicha la que nos obliga soñar y querer convertir esos sueños en realidad.
Que dicha o desdicha saber que aunque me duerma volveré a despertar.
Que por alguna extraña razón vivo, y lo sigo haciendo,
aunque por las noches me sea mas complicado el ver, y aún peor, el respirar.
Pero aunque diga lo que diga, aún peco de pensar
que aunque sean pocas y las menos, hay cosas,
momentos y tiempos vividos, que por egoísmo propio, deberían ser eternos.
Líneas
[FONT=lucida grande, tahoma, verdana, arial, sans-serif]Despertamos, lloramos, sonreímos, vivimos, y nos volvemos a acostar.
La vida, un ciclo finito e infinito que se repite sin más;
y nuestros pasos, que en la arena van dejando las huellas que el viento a de tapar.
Algunas más profundas, otras más pequeñas, pero todas finalmente se irán.
Los recuerdos, las formas, y el tiempo que desgarra y fascina a los corazones quedan algo más,
pero finalmente mueren, se van.
Y me desdicho de escuchar hablar con tan poca fragilidad del mundo,
del cielo, el infierno, de la eternidad.
Escuchar del amor sin delicadeza,
escuchar decir que no existe o que peor, que es material.
Y en el susurro del viento las voces de los hombres,
seres acomplejados, que no se merecen ni ellos mismos,
que se quejan, que gritan, y que por alguna extraña razón se creen con el derecho a vivir
Como yo, como mi reflejo, como usted, como el mal.
Y en la mañana verme al espejo y saberme multiplicado,
y no verme a mi mismo, ver a los demás,
a esa gente que odio, que desteto, que quiero, que amo,
que son lo que soy, que somos dos,
dos partes que se funden y se forjan, dos partes que no
Realmente no merecerían estar Pero están.
Que dicha o desdicha la que nos obliga soñar y querer convertir esos sueños en realidad.
Que dicha o desdicha saber que aunque me duerma volveré a despertar.
Que por alguna extraña razón vivo, y lo sigo haciendo,
aunque por las noches me sea mas complicado el ver, y aún peor, el respirar.
Pero aunque diga lo que diga, aún peco de pensar
que aunque sean pocas y las menos, hay cosas,
momentos y tiempos vividos, que por egoísmo propio, deberían ser eternos.