Extravagante
Poeta recién llegado
Los arquitectos de palabras,
errantes en tierras de ceniza,
con corazones marchitos,
son mariposas atrapadas en telarañas de psinalepsias,
y sus palabras flotan como libélulas negras en un abismo proscrito.
Sus cielos, lienzos de tormentas y relámpagos,
se tiñen de un negro profundo,
como faros apagados en un océano de tristeza,
con rimas que se convierten en susurros de sueños rotos,
metáforas en puentes hacia abismos desconocidos
y versos en brisas acariciando el silencio, marcando el final de una era de luz
que se esfuma como humo.
errantes en tierras de ceniza,
con corazones marchitos,
son mariposas atrapadas en telarañas de psinalepsias,
y sus palabras flotan como libélulas negras en un abismo proscrito.
Sus cielos, lienzos de tormentas y relámpagos,
se tiñen de un negro profundo,
como faros apagados en un océano de tristeza,
con rimas que se convierten en susurros de sueños rotos,
metáforas en puentes hacia abismos desconocidos
y versos en brisas acariciando el silencio, marcando el final de una era de luz
que se esfuma como humo.
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