BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Libremente empujada por un viento
de atroces consecuencias, dicterios
proclamaste, en tu asustada inocencia;
derribas los mitos de tu aparcada adolescencia,
con ditirambos y señuelos de apariencia.
Entonces tuyos son el poder y la gloria,
hija incandescente de los túmulos subterráneos
de la tierra. Oh, quién atraparte pudiera!
Nunca tus ojos verdes olvidados, por siempre,
pámpanos de uva dulce y tierna. Oh, tus ojos
verdes!
©
de atroces consecuencias, dicterios
proclamaste, en tu asustada inocencia;
derribas los mitos de tu aparcada adolescencia,
con ditirambos y señuelos de apariencia.
Entonces tuyos son el poder y la gloria,
hija incandescente de los túmulos subterráneos
de la tierra. Oh, quién atraparte pudiera!
Nunca tus ojos verdes olvidados, por siempre,
pámpanos de uva dulce y tierna. Oh, tus ojos
verdes!
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