Andres Saavedra
Poeta recién llegado
Como aquel ruiseñor que extendió sus alas,
Que se elevo por el cielo hasta perderse,
Donde las nubes cubrían su cuerpo,
Jugando en los algodones blancos a esconderse.
El cielo es infinito para el pájaro entre rejas,
Que solloza mientras se asoma entre barrotes,
Y en el tenue azul se pintaba una brecha,
Dando al ave el poder de abrir sus alas y extenderlas.
Entonces cuando te hablen de libertad,
Recuerda la historia del ave si las tensiones te aprietan.
Que se elevo por el cielo hasta perderse,
Donde las nubes cubrían su cuerpo,
Jugando en los algodones blancos a esconderse.
El cielo es infinito para el pájaro entre rejas,
Que solloza mientras se asoma entre barrotes,
Y en el tenue azul se pintaba una brecha,
Dando al ave el poder de abrir sus alas y extenderlas.
Entonces cuando te hablen de libertad,
Recuerda la historia del ave si las tensiones te aprietan.