IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Y aquí se mece la huida,
de nocturnas aspiraciones,
de mudos miedos, anclados,
desde las noches aúllan, los viudos cielos,
admirando la negrura vacía,
del hogar que fue,
ahora cárcel por colapsar,
se erigen cimientos,
sábidos,
por ser siempre del color del cielo,
se construyen consciencias
que cuestionan al tiempo,
que entrelazan realidades,
de entre la ceniza del pasado,
fluyen las almas que serán vida,
las heridas de un presente ofuscado,
se manifestarán como fauces insaciables,
como vientres longevos
las estrellan no entorpecen su parir,
se gesta el dolor más profundo,
la lacerante victoria de la existencia,
sobre las lápidas de la falsa esperanza,
ella truncará las leyes de la muerte,
la rigidez de toda finitud.
de nocturnas aspiraciones,
de mudos miedos, anclados,
desde las noches aúllan, los viudos cielos,
admirando la negrura vacía,
del hogar que fue,
ahora cárcel por colapsar,
se erigen cimientos,
sábidos,
por ser siempre del color del cielo,
se construyen consciencias
que cuestionan al tiempo,
que entrelazan realidades,
de entre la ceniza del pasado,
fluyen las almas que serán vida,
las heridas de un presente ofuscado,
se manifestarán como fauces insaciables,
como vientres longevos
las estrellan no entorpecen su parir,
se gesta el dolor más profundo,
la lacerante victoria de la existencia,
sobre las lápidas de la falsa esperanza,
ella truncará las leyes de la muerte,
la rigidez de toda finitud.