F
Francisco
Invitado
Lección in-aprendida
Perdemos el cuerpo de la juventud como la arena entre los dedos
sin que haya sido fuente de placeres que pudo.
Una tarde nos descuidamos asomados al balcón
y un amanecer en el espejo somos un reflejo añejo.
Nacimos hace tan poco tiempo que no lo recordamos.
Besamos hace tanto tiempo que lo recordamos.
Cincuenta, sesenta, setenta, ochenta, cien...
Siempre nos resultan pocos.
El sol que dibujamos en la ventana
también sufre los achaques del tiempo.
Nada perdura si no es perdurable.
Todo perdura durante el tiempo que somos perdurables.
El final es el convencimiento
de que toda esta luz nos tiene que dejar satisfechos.
Recordamos los buenos momentos
y siempre tropezamos con las piedras equivocadas.
Un día descubrimos que mejor es la luz
que claudicar a las tinieblas, pero parece tarde.
Advierto que lo vivido es propiedad privada.
Que no haya allanamiento de morada.
Como las pilas se agotan en el reloj,
consideremos que nosotros también somos máquinas.
El lago es tan hermoso...
¿Por qué no bañarse porque el agua está fría?
Porque la flor vive menos que nosotros
nos debemos dar al sol como ella se hubiera estado dando.
Flor ~Valencia, a 1 de julio de 2004
Perdemos el cuerpo de la juventud como la arena entre los dedos
sin que haya sido fuente de placeres que pudo.
Una tarde nos descuidamos asomados al balcón
y un amanecer en el espejo somos un reflejo añejo.
Nacimos hace tan poco tiempo que no lo recordamos.
Besamos hace tanto tiempo que lo recordamos.
Cincuenta, sesenta, setenta, ochenta, cien...
Siempre nos resultan pocos.
El sol que dibujamos en la ventana
también sufre los achaques del tiempo.
Nada perdura si no es perdurable.
Todo perdura durante el tiempo que somos perdurables.
El final es el convencimiento
de que toda esta luz nos tiene que dejar satisfechos.
Recordamos los buenos momentos
y siempre tropezamos con las piedras equivocadas.
Un día descubrimos que mejor es la luz
que claudicar a las tinieblas, pero parece tarde.
Advierto que lo vivido es propiedad privada.
Que no haya allanamiento de morada.
Como las pilas se agotan en el reloj,
consideremos que nosotros también somos máquinas.
El lago es tan hermoso...
¿Por qué no bañarse porque el agua está fría?
Porque la flor vive menos que nosotros
nos debemos dar al sol como ella se hubiera estado dando.
Flor ~Valencia, a 1 de julio de 2004