Odisea
Poeta recién llegado
Léase bajo la ley de una soledad extraña,
bajo el mandamiento del alma
donde se irgue el hombre para poder pensar.
Léase por donde se filtra el primer rayo solar del mañana,
donde un niño se detiene y se jacta de su inocencia
mas el carrusel de la vida traerá virtudes
para su añoranza.
En silencio natural de las cosas o en el ruido y la prisa de los transeúntes
que se duermen en el cemento cada día.
Ah… y como cruje la hojarasca cuando el pie posa sobre ellas, y como se quema a cada paso
el tiempo…
Léase y lea, porque tal vez, deba entender algún día, deba traducir los vestigios que le acontecen; y no hay indigno peor para un alma que no ver el alba.
En cada habitación, cada recoveco del mundo, hay una mente pensando. Si alguien esta pensando hay razón para no ceder ante el fracaso.
Léase porque hay demasiadas cosas como para saber en una sola vida. Ira plasmando todas sus pieles con la tinta de una certeza.
bajo el mandamiento del alma
donde se irgue el hombre para poder pensar.
Léase por donde se filtra el primer rayo solar del mañana,
donde un niño se detiene y se jacta de su inocencia
mas el carrusel de la vida traerá virtudes
para su añoranza.
En silencio natural de las cosas o en el ruido y la prisa de los transeúntes
que se duermen en el cemento cada día.
Ah… y como cruje la hojarasca cuando el pie posa sobre ellas, y como se quema a cada paso
el tiempo…
Léase y lea, porque tal vez, deba entender algún día, deba traducir los vestigios que le acontecen; y no hay indigno peor para un alma que no ver el alba.
En cada habitación, cada recoveco del mundo, hay una mente pensando. Si alguien esta pensando hay razón para no ceder ante el fracaso.
Léase porque hay demasiadas cosas como para saber en una sola vida. Ira plasmando todas sus pieles con la tinta de una certeza.