L. Becquer
Poeta recién llegado
El avanza, más cuando corre el destino no se acerca
Pues a los sueños de un hombre no lo llevan sus pies
Y el destino asigna un espacio oblicuo a la impavidez
Donde los caminos giran cual una orbita elíptica
Y las decisiones arman
Los caminos del dolor
Pues a los sueños de un hombre no lo llevan sus pies
Y el destino asigna un espacio oblicuo a la impavidez
Donde los caminos giran cual una orbita elíptica
Y las decisiones arman
Los caminos del dolor