IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Titilan las estrellas,
como neuronas
de una dimensión incontrolable,
parpadean en cada iris,
ojos de un dios aun dormitando,
soñando en lejanía,
cercanas ensoñaciones
de un sueño compartido,
¿Serán alucinaciones o respuestas?
las preguntas nunca se acaban,
¿Serán ellas conocimiento
de un sentir oculto?
la verdadera finalidad del ser humano,
es comprender la vida, así como la muerte,
enaltecer toda sabiduría,
en los altares de la decencia,
embellecer la anatomía natural,
de ella brotará la eternidad,
así como un vacío inherente,
porque somos vida,
porque somos muerte,
dejamos nuestra huella,
aún trascendente,
aún se comprende,
aún condicionada por la penumbra,
por los laureles del presente.
como neuronas
de una dimensión incontrolable,
parpadean en cada iris,
ojos de un dios aun dormitando,
soñando en lejanía,
cercanas ensoñaciones
de un sueño compartido,
¿Serán alucinaciones o respuestas?
las preguntas nunca se acaban,
¿Serán ellas conocimiento
de un sentir oculto?
la verdadera finalidad del ser humano,
es comprender la vida, así como la muerte,
enaltecer toda sabiduría,
en los altares de la decencia,
embellecer la anatomía natural,
de ella brotará la eternidad,
así como un vacío inherente,
porque somos vida,
porque somos muerte,
dejamos nuestra huella,
aún trascendente,
aún se comprende,
aún condicionada por la penumbra,
por los laureles del presente.