Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te develas, pura
anudándole
acordes,
a las venas.
La mirada vencida,
en su Clepsidra enardecida.
Pide presa
se confabula con las esquinas
donde abren los ojos
sueños y despojos…
Bestias debatiendo la humedad
y la sangre, siempre tan apunto…
después del después,
con un mordisco emulando
la muerte en un gemido infinito;
abres las piernas y tus acordes como violines
me devoran…
La impronta con su filos,
orgasmos como casquillos…
después del después
aun escucho mis latidos
y sé que ellos me devoraran también.
en su Clepsidra enardecida.
Pide presa
se confabula con las esquinas
donde abren los ojos
sueños y despojos…
Bestias debatiendo la humedad
y la sangre, siempre tan apunto…
después del después,
con un mordisco emulando
la muerte en un gemido infinito;
abres las piernas y tus acordes como violines
me devoran…
La impronta con su filos,
orgasmos como casquillos…
después del después
aun escucho mis latidos
y sé que ellos me devoraran también.