Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
esta mañana volvieron las voces del suicidio
mis demonios internos se han vuelto a despertar
en la prisión del pecho nuevos llantos amargos
son tantos que me llaman, pocos son los de atrás
una ternura abyecta recurre mis sentidos
inocente y bendita mano firme de hogar
ella no tiene miedo morar mis laberintos
cree poder, sin nombres, contemplar mi mirar
hay una puerta abierta donde mora el mí mismo
es una oscura grieta que me quiere albergar
sin saber cómo he sido ni recordar mi nombre
hay un grito callado que ha olvidado su lengua
y una orfandad de rostros que descosen ternuras
pasos, besos sin huellas, con ningún balbucear
mis demonios internos se han vuelto a despertar
en la prisión del pecho nuevos llantos amargos
son tantos que me llaman, pocos son los de atrás
una ternura abyecta recurre mis sentidos
inocente y bendita mano firme de hogar
ella no tiene miedo morar mis laberintos
cree poder, sin nombres, contemplar mi mirar
hay una puerta abierta donde mora el mí mismo
es una oscura grieta que me quiere albergar
sin saber cómo he sido ni recordar mi nombre
hay un grito callado que ha olvidado su lengua
y una orfandad de rostros que descosen ternuras
pasos, besos sin huellas, con ningún balbucear