ojosverdes
Poeta asiduo al portal
Yo, poetisa en ciernes, eso dicen
desconcertados, confusos, trastornados pensamientos
como en una coctelera se combinan en mi mente
agitándolos, removiéndolos una y otra vez
sensaciónes, imágenes, palabras
aglomerándose sin sentido
avivándose y queriendo germinar,
queriendo a alguna parte llegar.
Los días desfilan, los plazos, las vidas
deleites, gozos, alegrías
presiones, tristezas, congojas,
todo mezclado.
Poseer tu mirada,
y en la arca de deseos perdidos, guardarla.
Alcanzar la primavera de tu sonrisa pintada
ilusiones de recoger las cosas que no perdurarán,
será mi locura que no me deja vivir en paz.
Mi último día en la tierra, será tu voz,
tu mirada o la alborada desde mi ventana.
Ahora que te echo de menos
y quiero reír, el pasado no regresa,
tu no permites que pase de ahí,
y no pinto nada yo aquí, es un mundo de destellos
y de crepúsculos al que me asomo sin sentido,
el mundo que fue tuyo y mío y que jamás figurará
porque jamás ganará la orilla del mar.
Lo suavizas tú, porque yo te alcanzo,
pero no debo retenerte, y todavía justamente
si te necesito ahí estás para procurarme tu calor
mi razón ya no sabe donde donde morar, donde habitar.
Sin embargo tus besos llevan tu marca, esos que jamás
podrán ser olvidados porque guardados en el arca están.
desconcertados, confusos, trastornados pensamientos
como en una coctelera se combinan en mi mente
agitándolos, removiéndolos una y otra vez
sensaciónes, imágenes, palabras
aglomerándose sin sentido
avivándose y queriendo germinar,
queriendo a alguna parte llegar.
Los días desfilan, los plazos, las vidas
deleites, gozos, alegrías
presiones, tristezas, congojas,
todo mezclado.
Poseer tu mirada,
y en la arca de deseos perdidos, guardarla.
Alcanzar la primavera de tu sonrisa pintada
ilusiones de recoger las cosas que no perdurarán,
será mi locura que no me deja vivir en paz.
Mi último día en la tierra, será tu voz,
tu mirada o la alborada desde mi ventana.
Ahora que te echo de menos
y quiero reír, el pasado no regresa,
tu no permites que pase de ahí,
y no pinto nada yo aquí, es un mundo de destellos
y de crepúsculos al que me asomo sin sentido,
el mundo que fue tuyo y mío y que jamás figurará
porque jamás ganará la orilla del mar.
Lo suavizas tú, porque yo te alcanzo,
pero no debo retenerte, y todavía justamente
si te necesito ahí estás para procurarme tu calor
mi razón ya no sabe donde donde morar, donde habitar.
Sin embargo tus besos llevan tu marca, esos que jamás
podrán ser olvidados porque guardados en el arca están.