ade castillo
Poeta adicto al portal
Y
la tomó en sus brazos...y la miró a los ojos
Y le dijo te amo y ella olvidó todo
se enredó en su alma, olvidando el decoro
Cedió a sus arrebatos, cedió a sus antojos
Se dio en cuerpo y alma, fueron uno solo
Fue una tarde de verano perdidos en el cosmos
El viento corría apacible, acariciaba su rostro
Alborotaba su pelo rizado, enmarañado todo
Su sonrisa hechizada irradiaba alegría
Emitían ondas de dicha que trasmitían vida
Estallaban las voces, se abrazaban, se perdían
Entre profundos silencios ellos se descubrían
Y la atrajo hacia él, y su alma temblaba
Desvanecía junto a él, sabía que él la amaba
Moría y renacía en su varonil fragancia
Se perdía entre su pecho y en el cielo se hallaba
En el cielo del éxtasis junto a él reposaba
Hoy, ya no están juntos, su esencia sigue intacta
Sus espíritus aún se buscan, la piel aún les reclama
Y en las tardes de verano se buscan y se aman.
Adela Castillo
Y le dijo te amo y ella olvidó todo
se enredó en su alma, olvidando el decoro
Cedió a sus arrebatos, cedió a sus antojos
Se dio en cuerpo y alma, fueron uno solo
Fue una tarde de verano perdidos en el cosmos
El viento corría apacible, acariciaba su rostro
Alborotaba su pelo rizado, enmarañado todo
Su sonrisa hechizada irradiaba alegría
Emitían ondas de dicha que trasmitían vida
Estallaban las voces, se abrazaban, se perdían
Entre profundos silencios ellos se descubrían
Y la atrajo hacia él, y su alma temblaba
Desvanecía junto a él, sabía que él la amaba
Moría y renacía en su varonil fragancia
Se perdía entre su pecho y en el cielo se hallaba
En el cielo del éxtasis junto a él reposaba
Hoy, ya no están juntos, su esencia sigue intacta
Sus espíritus aún se buscan, la piel aún les reclama
Y en las tardes de verano se buscan y se aman.
Adela Castillo