Halloran
Poeta asiduo al portal
LAS TARDES DE UN DÍA DE DOMINGO
Estos gestos de amor que me regalas
escogidos como flores para un ramo
con el que adornas tu regazo
en las tardes de un día de domingo,
lentamente,
van pasando
como pendientes
de un hilo invisible
tan despacio
que eterniza la vida
Estos gestos de amor que me regalas
para que trence coronas en mi pelo
y me vista, desnudo, de ti y contigo
para pasear en las tardes de un día de domingo,
a lo largo de los días,
en la ausencia de ti,
esperan volverse
de nuevo a tu lado
pero me los regalas
para que te engalane
Estos gestos de amor que me regalas
escogidos como flores para un ramo
con el que adornas tu regazo
en las tardes de un día de domingo,
se me clavan
van pasando
entre el recuerdo del sueño
y la vigilia,
y la vigilia,
de un hilo invisible
quebrándose
que eterniza la vida
en la agonía.
Estos gestos de amor que me regalas
para que trence coronas en mi pelo
y me vista, desnudo, de ti y contigo
para pasear en las tardes de un día de domingo,
se me escapan
en la ausencia de ti,
como si no pudieran
ser yo, sólo tú,
ser yo, sólo tú,
de nuevo a tu lado
porque a ti te pertenecen,
para que te engalane
una tarde de día de domingo.