danie
solo un pensamiento...
La sangre respinga por todos los escondrijos de las venas
a fuerza de músculos,
febriles estados,
noches en vela,
sueños durmiendo/
fuera de la alcoba/en las calles y veredas.
El alma exaltada da cabrioladas de deseos
con orgullo y coraje de perros en celo,
con el rubor de las fieras escurriéndose entre los dedos,
con la marquesina pervirtiendo a los chapiteles,
a los techos,
a las catedrales de la luna y los astros del miedo;
y el clóset abierto
con su mirada de otero.
La piel erizada como gorrión en enero,
como primavera con campanas de un alto vuelo,
como latidos de ostras,
olas y arena…
Y los fantasmas de los sentimientos
“Viejos Discípulos del Tiempo”
se hallan calmos en su mar de vertiginosa ansia
esperando el momento más oportuno
para gritar las razones de los cuerpos,
nuestros escondidos cuerpos debajo del corazón y su velo.
a fuerza de músculos,
febriles estados,
noches en vela,
sueños durmiendo/
fuera de la alcoba/en las calles y veredas.
El alma exaltada da cabrioladas de deseos
con orgullo y coraje de perros en celo,
con el rubor de las fieras escurriéndose entre los dedos,
con la marquesina pervirtiendo a los chapiteles,
a los techos,
a las catedrales de la luna y los astros del miedo;
y el clóset abierto
con su mirada de otero.
La piel erizada como gorrión en enero,
como primavera con campanas de un alto vuelo,
como latidos de ostras,
olas y arena…
Y los fantasmas de los sentimientos
“Viejos Discípulos del Tiempo”
se hallan calmos en su mar de vertiginosa ansia
esperando el momento más oportuno
para gritar las razones de los cuerpos,
nuestros escondidos cuerpos debajo del corazón y su velo.
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