Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
LAS PALABRAS VUELAN AL POEMA
Parlotean bajo el sol meridiano.
Con los ojos zahoríes tapizan la hierba
juegan el papel cínico y familiar de las hazañas.
Exorcizan la ebriedad, lo que hubo de humo
en el cáliz magro de la espera.
Un regodeo de briznas escapa,
marca su ritmo, salva las puertas
llenas de páginas en blanco.
Para mantener encendidas las ganas del espíritu
habrán de revertirse
los de repente de la euforia…
Para atraerlas y atraparlas serán necesarias emboscadas
como atrayentes sufragios
como volubles caricias que enternecerán sus alas.
Engullendo su vaho de cachorras en la cuna
así no más saltarán, volarán
las suspicaces palabras
al poema.
Parlotean bajo el sol meridiano.
Con los ojos zahoríes tapizan la hierba
juegan el papel cínico y familiar de las hazañas.
Exorcizan la ebriedad, lo que hubo de humo
en el cáliz magro de la espera.
Un regodeo de briznas escapa,
marca su ritmo, salva las puertas
llenas de páginas en blanco.
Para mantener encendidas las ganas del espíritu
habrán de revertirse
los de repente de la euforia…
Para atraerlas y atraparlas serán necesarias emboscadas
como atrayentes sufragios
como volubles caricias que enternecerán sus alas.
Engullendo su vaho de cachorras en la cuna
así no más saltarán, volarán
las suspicaces palabras
al poema.
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