Évano
Libre, sin dioses.
.
Las palabras son ecos que van de boca en boca
sin encontrar oídos que pongan atención en ellas,
que las oigan y las mimen, que las comprendan.
¿Cuántas veces la soledad resuena en las férreas piedras
sin topar con ninguna miserable cueva que las acoja?
Dicen del corazón que es el órgano de amar.
Perplejos mis ojos al ver tanta crueldad.
Quizás sean amores solitarios,
o simplemente el sexo confundido.
¿Quién sabe lo que entiende la gente de cada palabra?
No son culpables los ojos ni oídos,
son las manos que no dan,
porque el mandato de su cerebro
es tan egoísta y vanidoso
como el hambre y el odio
que pulula por el mundo.
Quisiera ser palabra que traspasa la ultratumba
para volver a los ecos de todas las bocas
y hacer estallar a las neuronas frígidas,
inherentes y acostumbradas a la frialdad,
para explicar que si otra vida hay
has de esperar lo mismo que diste.
Seremos parte del universo negro,
infinito y vacío, frío,
observando desde lejos
a los pocos soles que se han salvado.
Todas las palabras están dichas,
eso es evidente,
aunque lo lógico sería reaccionar al oír
hambre, tortura, suicidio...
Si no reaccionas, piensa bien si mereces
ser llamado, de alguna manera, poeta
o humano.
.
Las palabras son ecos que van de boca en boca
sin encontrar oídos que pongan atención en ellas,
que las oigan y las mimen, que las comprendan.
¿Cuántas veces la soledad resuena en las férreas piedras
sin topar con ninguna miserable cueva que las acoja?
Dicen del corazón que es el órgano de amar.
Perplejos mis ojos al ver tanta crueldad.
Quizás sean amores solitarios,
o simplemente el sexo confundido.
¿Quién sabe lo que entiende la gente de cada palabra?
No son culpables los ojos ni oídos,
son las manos que no dan,
porque el mandato de su cerebro
es tan egoísta y vanidoso
como el hambre y el odio
que pulula por el mundo.
Quisiera ser palabra que traspasa la ultratumba
para volver a los ecos de todas las bocas
y hacer estallar a las neuronas frígidas,
inherentes y acostumbradas a la frialdad,
para explicar que si otra vida hay
has de esperar lo mismo que diste.
Seremos parte del universo negro,
infinito y vacío, frío,
observando desde lejos
a los pocos soles que se han salvado.
Todas las palabras están dichas,
eso es evidente,
aunque lo lógico sería reaccionar al oír
hambre, tortura, suicidio...
Si no reaccionas, piensa bien si mereces
ser llamado, de alguna manera, poeta
o humano.
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