Sebastian Embruja Sueños
Poeta recién llegado
Yo seré invisible como el gélido aire
de noche cerrada al frío invernal,
en una cama de yodo y soledad
ya rodeado de silencio y de nadie.
Esperaré la calavera y la hoz
con un mar de sangre negra en las vísceras,
con mis ojos llenos de miradas míseras,
de ansia mortuoria y de oscuro horror.
Pasarán los meses, las semanas;
Pasarán los días, las largas horas;
los llantos y las heces en las sábanas,
Pasarán soles, lunas y congojas.
Y pensaré con lágrimas de sangre:
- ¡Qué terrible crueldad haberla amado!
Para entonces ya serás un cadáver.
Qué de oscuras magnolias inundado.
[video=youtube;mHtPmZXBfTA]https://www.youtube.com/watch?v=mHtPmZXBfTA[/video]
de noche cerrada al frío invernal,
en una cama de yodo y soledad
ya rodeado de silencio y de nadie.
Esperaré la calavera y la hoz
con un mar de sangre negra en las vísceras,
con mis ojos llenos de miradas míseras,
de ansia mortuoria y de oscuro horror.
Pasarán los meses, las semanas;
Pasarán los días, las largas horas;
los llantos y las heces en las sábanas,
Pasarán soles, lunas y congojas.
Y pensaré con lágrimas de sangre:
- ¡Qué terrible crueldad haberla amado!
Para entonces ya serás un cadáver.
Qué de oscuras magnolias inundado.
[video=youtube;mHtPmZXBfTA]https://www.youtube.com/watch?v=mHtPmZXBfTA[/video]