blacktulip
Poeta recién llegado
Ese anhelado crepúsculo no llega
y cuando está debo ser ciega para él
con su luz a medias como delirio
con su punto frustrante y ambiguo.
Yo debo estar aquí con la cadena que ata mi alma
que hiere agudamente mi pecho
el fúnebre pecho que no parece deshecho por las horas,
horas de desesperación
mostrando el rostro sereno y la conducta correcta,
no hay ya tiempo para lo salvaje
Y las horas no se quedan,
no se enamoran de la noche y el crepúsculo me quema
Y en las noches de invenciones fantásticas las horas no se quedan,
Solo se enamoran de los momentos luminosos con la luz que ciega
De los momentos fríos en los que los rayos cortados por el sol medio tocan y en los que la blanca nube está cerca y repugna.
Y así pasan las horas, con cada hoja que cae del árbol lejano y aparentemente inmóvil, libre, fuera del nido de serpientes y sabio.
Y pasan las horas, horas rosa en tinta con lágrimas derramadas.