Cuentista
Silencio, un cuento.
LAS HADAS NO DAN MIEDO
“Si por una princesa tengo un reino
por una hija, amor eterno”.
Vengan duendes o dragones,
sean bestias en azotes, o los mares de océanos azures
sea ella la princesa en la corte de los sueños
mientras tanto...
Llegan huesos en ejército malvado
oleosos, a relámpago cabalgan
¡Duerme princesa! Tienes hadas en el alma
golpean mi puerta
resuenan, tan titánicas sus alas
mientras tanto...
Crece el alba y amanecen criaturas
malvadas todas
asoman los monstruos donde acaba el reino y sigue el mar
tan salado,
¡Duerme! Princesa
dormida, hablo cuentos de feroces y caballos
y mientras sus ojos cierran, mi corazón murmulla...
“Si por una princesa tengo un reino
por una hija, amor eterno
llénese la luna o llénese el mar, si es por amar
no podréis como yo,
preñará la luna en luna llena y menguará
colma la mar furiosa o bestial, ¡qué baje la marea!
Mientras tanto, mi corazón en pleno
rojo cual llama de hoguera infernal, late por ti
amada, amada hija, tan amada por mí.
Hoy los infiernos o fuegos de esplendor
pueden quemar,
arden lo abismos de tiempo invernal
y como antorcha, arde mi pecho más que allí
¿Puede el corazón aporrear más bestia, si no es por ella?
Duerme princesa, y al cerrar tus ojos
aquí estaré”.
“Cuentista 2022”.