prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Qué son las estrellas realmente,
sino una musculatura imprevista de lentitud
que al morar vacíos se desdibuja en luz,
cuando su erógeno perfume basáltico dilata las pupilas
y deja la estridencia del caos plantada en la memoria?
¿Qué lágrimas cuelgan de sus coroides de roca?
¿Qué sueño las hace galopar hasta la cruz del alma?
¿Donde hay más cielos que estrellas?
¿Por qué no se habitúan a la sangre
como si fuéramos inquilinos de su orfandad?
¿Qué son las estrellas, realmente,
sino un pueblo del olvido con las luces encendidas
y los perros del abismo ladrando uno al otro.
sino una musculatura imprevista de lentitud
que al morar vacíos se desdibuja en luz,
cuando su erógeno perfume basáltico dilata las pupilas
y deja la estridencia del caos plantada en la memoria?
¿Qué lágrimas cuelgan de sus coroides de roca?
¿Qué sueño las hace galopar hasta la cruz del alma?
¿Donde hay más cielos que estrellas?
¿Por qué no se habitúan a la sangre
como si fuéramos inquilinos de su orfandad?
¿Qué son las estrellas, realmente,
sino un pueblo del olvido con las luces encendidas
y los perros del abismo ladrando uno al otro.
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