Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Las cárceles del sol
Sí, poder decir,
dibujar,
o sonreír...
Poder soñar,
amanecer,
bajo el silencio
del natural,
acontecer,
el cielo azul
de mar a mar.
No, poder decir,
denegar,
o entristecer...
Poder penar,
anochecer,
sobre el murmullo
de blanco pálido
el desarrollo
del ciego sol,
que oscureció,
las alas de la verdad
el día que anocheció.
Y depertar,
despertar junto a la idea;
depertar,
despertar con esperanza
y olvidar la pesadilla,
de ese sueño que es la vida
a otro sueño sin razón.
Devolver al mundo el mundo
imaginado como un mundo;
pasar el agujero sin temor
y al otro lado, el inframundo,
dejar atado con cadenas
los caminos que condenas
en las cárceles del sol.
Sí, poder decir,
dibujar,
o sonreír...
Poder soñar,
amanecer,
bajo el silencio
del natural,
acontecer,
el cielo azul
de mar a mar.
No, poder decir,
denegar,
o entristecer...
Poder penar,
anochecer,
sobre el murmullo
de blanco pálido
el desarrollo
del ciego sol,
que oscureció,
las alas de la verdad
el día que anocheció.
Y depertar,
despertar junto a la idea;
depertar,
despertar con esperanza
y olvidar la pesadilla,
de ese sueño que es la vida
a otro sueño sin razón.
Devolver al mundo el mundo
imaginado como un mundo;
pasar el agujero sin temor
y al otro lado, el inframundo,
dejar atado con cadenas
los caminos que condenas
en las cárceles del sol.