Tuangel
Poeta recién llegado
Una oscura pradera me convida.
José Lezama Lima
Los que no han sido devorados resucitarán de entre los pastos vacíos, turbios, para enterrar esta lluvia finísima que se dispersa sobre las sienes desnudas de los vivos, de los que se quedaron solo por el dolor de mantener la incordura. Pero quedan las almas de colores diseminándose, espuma y viento. De tiempo en tiempo atravesando gargantas, amando.
Ahí van las almas de colores, las almas libres que no esperaron ser otras porque son otras. No tienen miedo. El relámpago se enciende. No tienen miedo. Ruido incontenible. Reposan. Se levantan.
José Lezama Lima
Los que no han sido devorados resucitarán de entre los pastos vacíos, turbios, para enterrar esta lluvia finísima que se dispersa sobre las sienes desnudas de los vivos, de los que se quedaron solo por el dolor de mantener la incordura. Pero quedan las almas de colores diseminándose, espuma y viento. De tiempo en tiempo atravesando gargantas, amando.
Ahí van las almas de colores, las almas libres que no esperaron ser otras porque son otras. No tienen miedo. El relámpago se enciende. No tienen miedo. Ruido incontenible. Reposan. Se levantan.