humanoide
Poeta fiel al portal
Larga espera
Y te quedas ahí esperando a la muerte,
acompañada de tu eterna soledad,
con tu falsa coraza de mujer fuerte,
sollozando en los rincones de tu intimidad.
Esperas que llegue reclamando tu alma
arrancando la piel de tus secas entrañas,
para luego esparcirlas danzando pagana
bajo la luna menguante de una noche en calma.
Permaneces inmóvil en los mudos durmientes
de un tendido de rieles sin destino aparente,
acumulando heridas de un pasado sin vida
cicatrizando en mañanas de horas suicidas.
El tatuaje azabache en tus labios carmesí,
recita los versos de una inexistente canción
y tus sentidos encontrados en total frenesí
reducen tu existencia a una simple maldición…
¡No puedes vivir sin su amor!
Y te quedas ahí esperando a la muerte,
acompañada de tu eterna soledad,
con tu falsa coraza de mujer fuerte,
sollozando en los rincones de tu intimidad.
Esperas que llegue reclamando tu alma
arrancando la piel de tus secas entrañas,
para luego esparcirlas danzando pagana
bajo la luna menguante de una noche en calma.
Permaneces inmóvil en los mudos durmientes
de un tendido de rieles sin destino aparente,
acumulando heridas de un pasado sin vida
cicatrizando en mañanas de horas suicidas.
El tatuaje azabache en tus labios carmesí,
recita los versos de una inexistente canción
y tus sentidos encontrados en total frenesí
reducen tu existencia a una simple maldición…
¡No puedes vivir sin su amor!