Y un nido alto en el Sol,
un nudo de afluentes
un ronquido amarillo
y una desembocadura de racimos…
una voluntad de precipicios y rosales,
y la mariposa erguida
el sentir como las olas,
el corazón al segundo intento
y la mariposa que observa con naturalidad…
los abrazos de murciélagos
y la hondonada compasiva,
los sombreados de orejas
los plateados de bahías
y los lapiceros que se descuelgan de las ramas.