Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por entre los cabellos se filtran las
arañas que fabrican sus escuálidas
telarañas sobre unos pómulos resecos.
Mutación de abeja y oruga que
tal vez al ver su reflejo en un charco
el brillo del cobrizo rayo le de
un collar de hormigas.
Por entre los cabellos se filtran
espinas, toda clase de fauna pero
los ojos cerrados permanecen quietos
atiborrados de flores carnívoras, de
plantas que vienen de Saturno o de
Venus.
El ocaso entonces se despinta, el
desierto carece de arena fétida
extrañeza de labios que sedientos
beben lágrimas del infierno.
Y por entre los cabellos, se meten
los esquemas rotos gritando viejos
sonetos, consignas que gritan mudas
en patios mohosos, con basura de todo
con pieles de cerdos, ahí se encuentra
la magia, en dedos en forma de candil
pero a los dedos se les ve la grasa, todavía.
Unas manos torcidas, cuelgan del
tejabán fingiendo.
Fingiendo que aprenden
que rezan, que oran, que lloran
manos morenas, con uñas
astilladas, con dedos flacos
despintados...Mugrientos.
Todas las enfermedades salieron
a perturbar y trajeron piernas rebanadas
casi rotas, casi partidas, pero no se les
sale el fémur.
Y por entre los cabellos, salen destellos
de sopor y de premura, que combinados
al calor del primer hervor, surge una
criatura de ojos blancos y gélidos.
Ya las piedras no dibujan barcos, ni
olas, ni el mar, ni un verano ni los
viejos paisajes, por entre los cabellos.
Nada más por entre los cabellos.
''Soy yo el mar o un monstruo marino para que siempre me pongas en guarda''
Job 7:12
arañas que fabrican sus escuálidas
telarañas sobre unos pómulos resecos.
Mutación de abeja y oruga que
tal vez al ver su reflejo en un charco
el brillo del cobrizo rayo le de
un collar de hormigas.
Por entre los cabellos se filtran
espinas, toda clase de fauna pero
los ojos cerrados permanecen quietos
atiborrados de flores carnívoras, de
plantas que vienen de Saturno o de
Venus.
El ocaso entonces se despinta, el
desierto carece de arena fétida
extrañeza de labios que sedientos
beben lágrimas del infierno.
Y por entre los cabellos, se meten
los esquemas rotos gritando viejos
sonetos, consignas que gritan mudas
en patios mohosos, con basura de todo
con pieles de cerdos, ahí se encuentra
la magia, en dedos en forma de candil
pero a los dedos se les ve la grasa, todavía.
Unas manos torcidas, cuelgan del
tejabán fingiendo.
Fingiendo que aprenden
que rezan, que oran, que lloran
manos morenas, con uñas
astilladas, con dedos flacos
despintados...Mugrientos.
Todas las enfermedades salieron
a perturbar y trajeron piernas rebanadas
casi rotas, casi partidas, pero no se les
sale el fémur.
Y por entre los cabellos, salen destellos
de sopor y de premura, que combinados
al calor del primer hervor, surge una
criatura de ojos blancos y gélidos.
Ya las piedras no dibujan barcos, ni
olas, ni el mar, ni un verano ni los
viejos paisajes, por entre los cabellos.
Nada más por entre los cabellos.
''Soy yo el mar o un monstruo marino para que siempre me pongas en guarda''
Job 7:12