Arnet Fatheb Grothen
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lágrimas de adiós
Quedaron las miradas esculpidas
cual fósiles que arañan en el alma,
un silencio, un temor que solo esconde
los reflejos que no quiero enfrentar:
la válvula de ira que me enturbia,
el frágil equilibrio de la pena,
la rueda que se niega a detenerse
y el peso que infinito en la memoria
devora tantas lágrimas de tierra,
lágrimas de adiós.
Quedaron las miradas esculpidas
cual fósiles que arañan en el alma,
un silencio, un temor que solo esconde
los reflejos que no quiero enfrentar:
la válvula de ira que me enturbia,
el frágil equilibrio de la pena,
la rueda que se niega a detenerse
y el peso que infinito en la memoria
devora tantas lágrimas de tierra,
lágrimas de adiós.
Última edición: