Jorge Yanes
Poeta fiel al portal
Por julio la calle tres se hace distinta,
la nostalgia invade estos corredores lánguidos
los viste de tinieblas y llega el circo.
El circo de Fernando.
Allí te conocí y aprendí a besarte.
Tocabas el acordeón y los paquidermos sumisos lloraban
tenias el alba tatuada en los hombros
y el mar negro anclado en los labios.
Recuerdo la gloria desdibujada en tu pecho
justo como las flores del desierto
musa de malvas inciertas.
-El olor de tus rosas de té.-
Confundimos la lluvia de agosto,
caía en nuestros hombros como gotas de petróleo
eran, entonces, terrores nocturnos
parasomnias ancladas a esta desgracia occipital.
Creaste un mosaico de engendros,
y la luna los hizo reales
ya nada detiene estos enseres disformes,
de cocina...
...de cueros de hierro y ojos de cedro
quimeras extrañas de úteros imaginarios
distantes.
Caímos entonces en la casualidad de las catalepsias
el infortunio eterno de estos espejos rotos.
La nostalgia invade estos jardines de colgaduras
se lleva el circo esta colección de sirenas y bestias pálidas
de maquinas andantes de una muerte segura
te lleva en las jaulas de la desidia...