Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
La ingravidez del dedal
lleno de licor cose gravedades de helechos
mal podados.
Hiedras subiendo al reino
de los gigantes.
Aspas locas levitando en un margen sin cordura.
Necios robándonos la cultura de la democracia.
Decimos ¡basta! Y somos nosotros los que no bastamos.
Decimal paciencia allí con cuenta gotas te ilustras en
restas que no quieren sumar protestas desiguales.
Lecheras, mordazas la mudez es otro tipo de suicidio.
Que envenena la sangre.
Herencia genética a esta clase de podadores del habla,
el miedo se transmuta como microbios vestidos de antidisturbio
y así nos hacen nacer esclavos nacidos dentro del cuerpo ya nacido,
ocupado en disolver el odio heredado de la genética anterior.
Nos mueven el piso y siguen construyendo edificios atrapa ratones
sin dependencias sólo laberintos de sendas sin memoria.
Reservados todos los derechos©
lleno de licor cose gravedades de helechos
mal podados.
Hiedras subiendo al reino
de los gigantes.
Aspas locas levitando en un margen sin cordura.
Necios robándonos la cultura de la democracia.
Decimos ¡basta! Y somos nosotros los que no bastamos.
Decimal paciencia allí con cuenta gotas te ilustras en
restas que no quieren sumar protestas desiguales.
Lecheras, mordazas la mudez es otro tipo de suicidio.
Que envenena la sangre.
Herencia genética a esta clase de podadores del habla,
el miedo se transmuta como microbios vestidos de antidisturbio
y así nos hacen nacer esclavos nacidos dentro del cuerpo ya nacido,
ocupado en disolver el odio heredado de la genética anterior.
Nos mueven el piso y siguen construyendo edificios atrapa ratones
sin dependencias sólo laberintos de sendas sin memoria.
Reservados todos los derechos©
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