ANTONIO MARROQUIN
A flor de piel
La vida es una poesía.
Las hojas de los árboles
golpeadas por el viento,
a veces caer les miraba
y otras veces miraba subían,
y suspiraba quedando sin aliento.
Se levantaban, parecían mariposas aquellas hojas.
Mi alma atesoraba aquel momento y también mi alma
volaba, volaba con el viento.
Otras veces hojas vi caer,
como tantas veces ellas caer me vieron...
Hojas que volaban como los sueños,
hojas que caían como a veces la esperanza...
Era la escuela de la vida enseñándome a amar,
vivir y a volar ... no entendía la enseñanza.
Hojas caen todavía,
hojas volando aún están...
Sueños nacen cada día,
sueños caen y sé que mañana volverán.
En la vida, nunca dejes de amar, de volar y de soñar.
Antonio Marroquín
Las hojas de los árboles
golpeadas por el viento,
a veces caer les miraba
y otras veces miraba subían,
y suspiraba quedando sin aliento.
Se levantaban, parecían mariposas aquellas hojas.
Mi alma atesoraba aquel momento y también mi alma
volaba, volaba con el viento.
Otras veces hojas vi caer,
como tantas veces ellas caer me vieron...
Hojas que volaban como los sueños,
hojas que caían como a veces la esperanza...
Era la escuela de la vida enseñándome a amar,
vivir y a volar ... no entendía la enseñanza.
Hojas caen todavía,
hojas volando aún están...
Sueños nacen cada día,
sueños caen y sé que mañana volverán.
En la vida, nunca dejes de amar, de volar y de soñar.
Antonio Marroquín