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La viajera

Javier Alánzuri

Poeta que considera el portal su segunda casa

Una historia de Andrés, un buen perrito,
al que siempre le ocurre algo inaudito.
2455250-bigthumbnail.jpg



A finales de otoño, una mañana
templada tras llover con mucha gana,
el pequeñito corre por el prado
entre las verdes hierbas, alocado,
persiguiendo una bella mariposa

en su difícil vuelo... "¡qué graciosa!",
va pensando... "si parece tonta;

sube para bajar… luego remonta!”

Andrés, el vuelo en saltos lo convierte
y ella, al ver que la sigue, se divierte.


“Vaya perrito mono y divertido,
¡qué juguetón!... ¿de dónde habrá salido?
Parece majo, quiero conocerlo,

descansaré un ratito para verlo”.

Sobre una flor morada al fin se posa
y Andrés llega corriendo…
“¿mariposa,
por qué paras?... ¿no quieres jugar más?”


Anda, espera un poquito, ya verás,
que en la sombra se está de maravilla.
No soy ninguna niña ni chiquilla

y jugar mientras vuelo me fatiga.

¡Qué bonita eres!... ¿quieres ser mi amiga?

Gracias, claro que sí, pequeño encanto,
hace mucho que no gozaba tanto.
Vamos a presentarnos... soy María.

Encantado, pues ganas ya tenía.
A mi me llaman el perrito Andrés,
y a veces, digo frases al revés.
Nunca te había visto, ¿vives cerca?


Es una larga historia... soy muy terca,
nada más despertar echo a volar
hasta el anochecer, sin descansar.


Pues que aburrido, nunca estás jugando.

Es porque el frío viene castigando,
si dejo que me alcance estoy perdida,
muy pronto acabaría con mi vida.

Tampoco a mí me gusta, no, ¡me espanta!,
pero entro en mi caseta con la manta.


¡Hala!, tienes caseta buena y fuerte,
ya podría tener la misma suerte.
Cuando llega el invierno es imposible

vivir donde nací, pues es horrible,
y debemos viajar a otra comarca

todas las de mi especie, las “monarca”.
Es un tremendo vuelo… muy, muy largo.

¡Caramba!, vaya lío... me hago cargo.

Llegué al caer la tarde, ya agotada,
y aunque he dormido mucho estoy cansada.


Pues me alegra tenerte de vecina
y jugar por el prado o la colina.
¿Tú quieres?, dime, ¿quieres... por favor?


Sí amigo, por supuesto... ¡qué primor!,
gozar de los momentos es muy bueno
porque se van deprisa, como el trueno.

Pero… ¿es que no te quedas?, ¿marcharás?,
si no te encuentro, dime... ¿dónde irás?


!Qué listo!, viajaré en la primavera
hacia el norte, con mi familia entera.

Por favor, no prepares la maleta,
¡quédate!... yo te dejo mi caseta.


Andrés, no es un capricho, ten certeza,
la que gobierna es la naturaleza.
Pero tú eres divino... ¡va!, juguemos
mientras tanto que luego ya veremos.
También te contaré con calma cosas

increíbles... parecen milagrosas.

Y batiendo sus alas de colores,
se va volando cerca de las flores
seguida por Andrés siempre saltando.
Se diría que un vals están bailando.






 
Última edición:
No había visto en su momento
esta delicia de cuento:
una bonita pareja
que muy buen sabor me deja,
y por eso lo comento.
Ahora te mando un abrazo
y a otro lugar me desplazo.

Pues aquí me quedo alborozado
por tu lectura del cuento,
por tu comentario tan amable
y comenzar el día abrazado;
créeme, porque no te miento,
esto es casi insuperable
por lo que te envío un besazo
al darme semejante gustazo.
 
Una historia de Andrés, un buen perrito,
al que siempre le ocurre algo inaudito.
2455250-bigthumbnail.jpg



A finales de otoño, una mañana
templada tras llover con mucha gana,
el pequeñito corre por el prado
entre las verdes hierbas, alocado,
persiguiendo una bella mariposa

en su difícil vuelo... "¡qué graciosa!",
va pensando... "si parece tonta;

sube para bajar… luego remonta!”

Andrés, el vuelo en saltos lo convierte
y ella, al ver que la sigue, se divierte.


“Vaya perrito mono y divertido,
¡qué juguetón!... ¿de dónde habrá salido?
Parece majo, quiero conocerlo,

descansaré un ratito para verlo”.

Sobre una flor morada al fin se posa
y Andrés llega corriendo…
“¿mariposa,
por qué paras?... ¿no quieres jugar más?”


Anda, espera un poquito, ya verás,
que en la sombra se está de maravilla.
No soy ninguna niña ni chiquilla

y jugar mientras vuelo me fatiga.

¡Qué bonita eres!... ¿quieres ser mi amiga?

Gracias, claro que sí, pequeño encanto,
hace mucho que no gozaba tanto.
Vamos a presentarnos... soy María.

Encantado, pues ganas ya tenía.
A mi me llaman el perrito Andrés,
y a veces, digo frases al revés.
Nunca te había visto, ¿vives cerca?


Es una larga historia... soy muy terca,
nada más despertar echo a volar
hasta el anochecer, sin descansar.


Pues que aburrido, nunca estás jugando.

Es porque el frío viene castigando,
si dejo que me alcance estoy perdida,
muy pronto acabaría con mi vida.

Tampoco a mí me gusta, no, ¡me espanta!,
pero entro en mi caseta con la manta.


¡Hala!, tienes caseta buena y fuerte,
ya podría tener la misma suerte.
Cuando llega el invierno es imposible

vivir donde nací, pues es horrible,
y debemos viajar a otra comarca

todas las de mi especie, las “monarca”.
Es un tremendo vuelo… muy, muy largo.

¡Caramba!, vaya lío... me hago cargo.

Llegué al caer la tarde, ya agotada,
y aunque he dormido mucho estoy cansada.


Pues me alegra tenerte de vecina
y jugar por el prado o la colina.
¿Tú quieres?, dime, ¿quieres... por favor?


Sí amigo, por supuesto... ¡qué primor!,
gozar de los momentos es muy bueno
porque se van deprisa, como el trueno.

Pero… ¿es que no te quedas?, ¿marcharás?,
si no te encuentro, dime... ¿dónde irás?


!Qué listo!, viajaré en la primavera
hacia el norte, con mi familia entera.

Por favor, no prepares la maleta,
¡quédate!... yo te dejo mi caseta.


Andrés, no es un capricho, ten certeza,
la que gobierna es la naturaleza.
Pero tú eres divino... ¡va!, juguemos
mientras tanto que luego ya veremos.
También te contaré con calma cosas

increíbles... parecen milagrosas.

Y batiendo sus alas de colores,
se va volando cerca de las flores
seguida por Andrés siempre saltando.
Se diría que un vals están bailando.






Recorriendo tus temas encontré este. Quienes amamos a los animales apreciamos los poemas que los tienen de protagonistas. Esta historia es hermosa.
Observarlos con alma de niños saca nuestro lado más tierno. Felicitaciones por todos tus trabajos en este género, revelan una gran sensibilidad que tu pluma sabe plasmar muy bien.
Un abrazo.
Fue nuevamente un placer devolver tu gentileza de leerme.
 
Última edición:
Recorriendo tus temas encontré este. Quienes amamos a los animales apreciamos los poemas que los tienen de protagonistas. Esta historia es hermosa.
Observarlos con alma de niños saca nuestro lado más tierno. Felicitaciones por todos tus trabajos en este género, revelan una gran sensibilidad que tu pluma sabe plasmar muy bien.
Un abrazo.
Fue nuevamente un placer devolver tu gentileza de leerme y de paso
Muchísimas gracias, Cecy, por utilizar algo de tu tiempo en recorrer mis temas.
No sabes bien la alegría que me das al haber elegido este en concreto, pues le tengo un cariño muy, muy especial, aparte del esfuerzo de construirlo en endecasílabos. Te lo agradezco de todo corazón..... y también tus felicitaciones, que debes saber son reciprocas.
Nada, que me dejas más feliz que una perdiz. :)
Abrazos.
Javier.
 
Pero qué bonito y qué bien has puesto la voz de los personajes, Javier. Un diálogo sumamente tierno, con unos golpes muy simpáticos. Me ha encantado que el perrito Andrés diga las frases al revés. Voy a probar..
Mucho gustado ha me.
Bien me ha merecido la pena "cotillear" en tu cajón, sabía lo que me hacía ;):)
Un abrazo,
Eva
 
Pero qué bonito y qué bien has puesto la voz de los personajes, Javier. Un diálogo sumamente tierno, con unos golpes muy simpáticos. Me ha encantado que el perrito Andrés diga las frases al revés. Voy a probar..
Mucho gustado ha me.
Bien me ha merecido la pena "cotillear" en tu cajón, sabía lo que me hacía ;):)
Un abrazo,
Eva
Chica, me das unas alegrías que "pa qué", :) ahora mismo te invitaba a una ronda de pinchos y vinos, vamos a un vermouth torero como Dios manda. Es que creo, por una cosa u otra, que este es mi poema favorito. Me lo pasé pipa cuando lo hacía, y me reía yo solo con tonterías como la de Andrés de decir cosas al revés.
Es lo que tiene la rima, que te lleva a situaciones complejas y a veces es ella la que escribe el cuento en tu lugar. Cuántas veces me lleva por derroteros que no había pensado. o_O Dirás, menudo notición.... jajajaja

Muchísimas gracias por tu gentileza y tu tiempo, Eva, pero debes saber que amenazo con revolver un poquito tu cajón. :eek: (Aunque es raro, cuando lo he intentado solo me aparecen 10 resultados en la búsqueda de tus temas).

Nada, pues eso.... ¡que alegrías me das!
Un gran abrazo.
Javier.
 
Tus poemas son una fuente que derraman ternura querido amigo. Es un poema sumamente dulce, con dos personajes encantadores forjando una bella amistad. Tus letras tienen una gran musicalidad y es perfecto para los niños no solo porque los introduce en el tema de que existen seres que necesitan migrar por el clima sino también por que pone de manifiesto la amistad y solidaridad.
Tarde pero seguro querido Javier, que lindo es pasar por tus letras que siempre son un mimo para el alma.
Un gran abrazo colmado de sonrisas y admiracion.
 
Tus poemas son una fuente que derraman ternura querido amigo. Es un poema sumamente dulce, con dos personajes encantadores forjando una bella amistad. Tus letras tienen una gran musicalidad y es perfecto para los niños no solo porque los introduce en el tema de que existen seres que necesitan migrar por el clima sino también por que pone de manifiesto la amistad y solidaridad.
Tarde pero seguro querido Javier, que lindo es pasar por tus letras que siempre son un mimo para el alma.
Un gran abrazo colmado de sonrisas y admiracion.
Con este personaje, el perrito Andrés, hice unos cuantos relatos en endecasílabos en los que lo utilizo como mi alter ego. Puede que los vaya editando, pero al tenerlos en ese formato quizá resulten un poco largos, ya que a veces intervienen dialogando varios personajes.
Como siempre, Laly, un verdadero placer tu generoso y motivador comentario, muchísimas gracias. :)
Recibe un enorme abrazo acompañado de una gran sonrisa.
Javier
 
Una historia de Andrés, un buen perrito,
al que siempre le ocurre algo inaudito.
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A finales de otoño, una mañana
templada tras llover con mucha gana,
el pequeñito corre por el prado
entre las verdes hierbas, alocado,
persiguiendo una bella mariposa

en su difícil vuelo... "¡qué graciosa!",
va pensando... "si parece tonta;

sube para bajar… luego remonta!”

Andrés, el vuelo en saltos lo convierte
y ella, al ver que la sigue, se divierte.


“Vaya perrito mono y divertido,
¡qué juguetón!... ¿de dónde habrá salido?
Parece majo, quiero conocerlo,

descansaré un ratito para verlo”.

Sobre una flor morada al fin se posa
y Andrés llega corriendo…
“¿mariposa,
por qué paras?... ¿no quieres jugar más?”


Anda, espera un poquito, ya verás,
que en la sombra se está de maravilla.
No soy ninguna niña ni chiquilla

y jugar mientras vuelo me fatiga.

¡Qué bonita eres!... ¿quieres ser mi amiga?

Gracias, claro que sí, pequeño encanto,
hace mucho que no gozaba tanto.
Vamos a presentarnos... soy María.

Encantado, pues ganas ya tenía.
A mi me llaman el perrito Andrés,
y a veces, digo frases al revés.
Nunca te había visto, ¿vives cerca?


Es una larga historia... soy muy terca,
nada más despertar echo a volar
hasta el anochecer, sin descansar.


Pues que aburrido, nunca estás jugando.

Es porque el frío viene castigando,
si dejo que me alcance estoy perdida,
muy pronto acabaría con mi vida.

Tampoco a mí me gusta, no, ¡me espanta!,
pero entro en mi caseta con la manta.


¡Hala!, tienes caseta buena y fuerte,
ya podría tener la misma suerte.
Cuando llega el invierno es imposible

vivir donde nací, pues es horrible,
y debemos viajar a otra comarca

todas las de mi especie, las “monarca”.
Es un tremendo vuelo… muy, muy largo.

¡Caramba!, vaya lío... me hago cargo.

Llegué al caer la tarde, ya agotada,
y aunque he dormido mucho estoy cansada.


Pues me alegra tenerte de vecina
y jugar por el prado o la colina.
¿Tú quieres?, dime, ¿quieres... por favor?


Sí amigo, por supuesto... ¡qué primor!,
gozar de los momentos es muy bueno
porque se van deprisa, como el trueno.

Pero… ¿es que no te quedas?, ¿marcharás?,
si no te encuentro, dime... ¿dónde irás?


!Qué listo!, viajaré en la primavera
hacia el norte, con mi familia entera.

Por favor, no prepares la maleta,
¡quédate!... yo te dejo mi caseta.


Andrés, no es un capricho, ten certeza,
la que gobierna es la naturaleza.
Pero tú eres divino... ¡va!, juguemos
mientras tanto que luego ya veremos.
También te contaré con calma cosas

increíbles... parecen milagrosas.

Y batiendo sus alas de colores,
se va volando cerca de las flores
seguida por Andrés siempre saltando.
Se diría que un vals están bailando.







Que dulce y cálido es el diálogo,... con algún tinte conmovedor que provocan sus movimientos. Claro, que una los hace propios, y lo lleva a su amparo.
Qué gratificante es el poema, Javier. Muy vivo, entero.
Habrá sido una gozada... :)
Te felicito.
Un abrazote.
 
Que dulce y cálido es el diálogo,... con algún tinte conmovedor que provocan sus movimientos. Claro, que una los hace propios, y lo lleva a su amparo.
Qué gratificante es el poema, Javier. Muy vivo, entero.
Habrá sido una gozada... :)
Te felicito.
Un abrazote.
Cuánto me alegra tu comentario hacia este poema y cómo motiva, Rosa. :)
Sí que fue una gozada mientras lo hacía, disfrutaba como un enano..... y es que Andrés se podría decir que es mi alter ego. :rolleyes: Por eso le tengo un cariño especial a sus historias. Dentro de poco tengo la intención de subir alguna más.
Así que muchísimas gracias por tu felicitación.... la valoro un montón. :)
Otro abrazote para ti.
Javier
 
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