sergiochez
Poeta fiel al portal
Es cierto que, a veces, la verdad no es lo que deseamos escuchar, también es cierto que la mentira, no es lo que más nos conviene. Es cierto que, hasta la verdad más real, hasta parece mentira, y también que, la mentira mejor lograda, se asemeja a la verdad más absoluta.
La verdad no siempre salva vidas y muchas mentiras lo han logrado, aunque paradójicamente uno se esté condenando por hacerlo.
No es necesario, en muchas oportunidades, callar una verdad y en tantas otras preferimos callarla. En cambio la mentira, no es motivo de callar, por que solo altera el corazón, en los casos que solo dependemos de ella, por este motivo, muchas veces, nos preguntamos en que podemos creer y eso hace que nos mintamos para que , al pensarlo, no necesitemos de la verdad.
Si mintiendo es como nos sentimos cómodos, la verdad es que nos estamos equivocando.
Si diciendo la verdad, estamos tranquilos, es mentira que nos sentimos así, pues nos importan los resultados de nuestra verdad.
El equilibrio es tan monótono. Tanto así, que, vivir en él, no nos enseña absolutamente nada, y solo si has estado frente a la bifurcación, has tenido la oportunidad de elegir y tomar una decisión, para bien o para mal, y recién allí habrás logrado aprender. Hayas mentido o hayas dicho la verdad.
La verdad no siempre salva vidas y muchas mentiras lo han logrado, aunque paradójicamente uno se esté condenando por hacerlo.
No es necesario, en muchas oportunidades, callar una verdad y en tantas otras preferimos callarla. En cambio la mentira, no es motivo de callar, por que solo altera el corazón, en los casos que solo dependemos de ella, por este motivo, muchas veces, nos preguntamos en que podemos creer y eso hace que nos mintamos para que , al pensarlo, no necesitemos de la verdad.
Si mintiendo es como nos sentimos cómodos, la verdad es que nos estamos equivocando.
Si diciendo la verdad, estamos tranquilos, es mentira que nos sentimos así, pues nos importan los resultados de nuestra verdad.
El equilibrio es tan monótono. Tanto así, que, vivir en él, no nos enseña absolutamente nada, y solo si has estado frente a la bifurcación, has tenido la oportunidad de elegir y tomar una decisión, para bien o para mal, y recién allí habrás logrado aprender. Hayas mentido o hayas dicho la verdad.