"Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al revés. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto"
De Rayuela de Julio Cortazar
De qué quejarnos,
si uno todavía siente fuerzas
para hacer y deshacer una maleta,
llena de camisas blancas de señorito
de provincias.
Me visto y hablo como ellos,
ando como ellos
incluso como ellos te he amado...
No soy más que un hombre trashumante,
harto de tradiciones y henchido de locura,
que vive como hombre
pero siente como una mujer.
Hoy también te abriré paso,
Y a la hora de marchar
te daré como siempre un beso
en la mejilla.
No sé…
Hay en tí un filoso silencio,
desde hace meses.
Hoy te levantaré en mis brazos,
y no te besaré igual que siempre
porque no te dejaré marchar.
Pero hoy no estabas a la salida del metro.
Te esperé… pero no estabas.
Sólo vi un corro de gente asustada
un coche de sirenas, un charco de sangre,
y tu paraguas, abierto, tirado en el suelo.
Hoy te lo iba a confesar.
De Rayuela de Julio Cortazar
De qué quejarnos,
si uno todavía siente fuerzas
para hacer y deshacer una maleta,
llena de camisas blancas de señorito
de provincias.
Me visto y hablo como ellos,
ando como ellos
incluso como ellos te he amado...
No soy más que un hombre trashumante,
harto de tradiciones y henchido de locura,
que vive como hombre
pero siente como una mujer.
Hoy también te abriré paso,
Y a la hora de marchar
te daré como siempre un beso
en la mejilla.
No sé…
Hay en tí un filoso silencio,
desde hace meses.
Hoy te levantaré en mis brazos,
y no te besaré igual que siempre
porque no te dejaré marchar.
Pero hoy no estabas a la salida del metro.
Te esperé… pero no estabas.
Sólo vi un corro de gente asustada
un coche de sirenas, un charco de sangre,
y tu paraguas, abierto, tirado en el suelo.
Hoy te lo iba a confesar.
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