Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Finge la sonrisa el árbol caído
en el monte de los cardos
que con dolor se vuelve como el tamo
llevándoselo el viento enemigo.
Su sonrisa de olvido y querer
es impregnada de telarañas extrañas
de pesares. Su edad, era el impedimento
de crecer aun cuando sus hojas marchitas
no tenían más sol para recorrer.
No rías fingidamente árbol viejo de madera dura,
no hace falta que imites la juventud de los sauces
porque eres secuoya alta
en el mundo de los mortales morir.
en el monte de los cardos
que con dolor se vuelve como el tamo
llevándoselo el viento enemigo.
Su sonrisa de olvido y querer
es impregnada de telarañas extrañas
de pesares. Su edad, era el impedimento
de crecer aun cuando sus hojas marchitas
no tenían más sol para recorrer.
No rías fingidamente árbol viejo de madera dura,
no hace falta que imites la juventud de los sauces
porque eres secuoya alta
en el mundo de los mortales morir.