¿No tendrá forma ni voz la bestia que me habita? ¿No sabrá ella el significado del universo puesto de frente ahí- en la noche? ¿No sabrá de su propia existencia o el incesante vuelo de los pájaros?
Es en la cúspide del crepúsculo que -en silencio- me quedo esperando a verla o a escucharla, hace ya