puroamor
Poeta fiel al portal
La serpiente se arrastraba,
sobre el pasto apresurada,
desde el cielo la miraba,
la mamá águila enfadada.
A su nido, sigilosa,
la serpiente se metió,
y los huevos que tenía,
sin vergüenza se comió.
Vuela el ave de rapiña,
ágil repta la ladrona,
pronto llega hasta la viña,
se escabulle la bribona.
Baja el águila hasta el suelo,
mira y mueve la cabeza,
se prepara para el vuelo,
la distingue con certeza.
Agitándose, feroz,
con sus garras la aprisiona,
alza el vuelo muy veloz,
su mirada la traiciona.
Con su pico poderoso,
y su furia no saciada,
sobre un árbol muy frondoso,
la dejó descuartizada.
La justicia se le aplica,
al que pícaro surgió.
La que al hurto se dedica,
su maldad la exterminó.
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