"Luvia de palabras que se evaporan en recuerdos"...Las promesas y mentiras que inyectan vida a sonrisas efímeras
y ven nacer sueños prematuros y precoces que mueren mucho antes de volverse un poco a la realidad...
Y después de todo, sin mí no existiría mi enemigo...
Abrí la puerta y el alma salió a toda prisa, quedando el eco y golpe de su paso en el viento,
como un zumbido en mis oidos, hasta dejarlos sordos y por largos instantes,
sólo escuché a mi corazón hablándole a la conciencia de la pasión de mi fugitiva alma.
Con el tiempo se borraron las memorias y el significado de las palabras externas,
ya no podían contaminarme, nada interrumpía el romance que nació entre el corazón
y mi conciencia...
En la ausencia de mi alma comencé a respirar despacio... hasta perderme en la loca dulzura
de mi corazón enamorado...
¡¿Cómo puede un corazón "sin alma" conquistar una dura conciencia?!
¡¿Cómo una desalmada conciencia va a entenderse con el corazón?!
El corazón es ciego, mientras la conciencia ve doble,
el corazón impulsivo, aventurero y ella con tantos ideales....
El corazón conoce bien el dolor, pero de nada es culpable,
la conciencia es experta fastidiando al alma,
pero sin el alma, el corazón ama, siente, late,
enloquece, conquista, necesita ser conquistado...
La conciencia por primera vez
está a solas con el conquistador...
Por Dios, el corazón la besa,
la escucha, le sonrie, mientras ella,
entre ideales se deja querer,
el corazón no conoce la maldad
y ella está más que enamorada
del bien que nadie más conoce.
Por primera vez en su existencia,
la conciencia conoce el deseo,
sus ansias la toman por sorpresa,
sus ganas de comerse al corazón
la descontrolan...
Él le transmite tanto calor...
Y ahora, Ella
que siempre fue Juez del Alma,
se vuelve La Protagonista
de mi historia...
y ven nacer sueños prematuros y precoces que mueren mucho antes de volverse un poco a la realidad...
Y después de todo, sin mí no existiría mi enemigo...
Abrí la puerta y el alma salió a toda prisa, quedando el eco y golpe de su paso en el viento,
como un zumbido en mis oidos, hasta dejarlos sordos y por largos instantes,
sólo escuché a mi corazón hablándole a la conciencia de la pasión de mi fugitiva alma.
Con el tiempo se borraron las memorias y el significado de las palabras externas,
ya no podían contaminarme, nada interrumpía el romance que nació entre el corazón
y mi conciencia...
En la ausencia de mi alma comencé a respirar despacio... hasta perderme en la loca dulzura
de mi corazón enamorado...
¡¿Cómo puede un corazón "sin alma" conquistar una dura conciencia?!
¡¿Cómo una desalmada conciencia va a entenderse con el corazón?!
El corazón es ciego, mientras la conciencia ve doble,
el corazón impulsivo, aventurero y ella con tantos ideales....
El corazón conoce bien el dolor, pero de nada es culpable,
la conciencia es experta fastidiando al alma,
pero sin el alma, el corazón ama, siente, late,
enloquece, conquista, necesita ser conquistado...
La conciencia por primera vez
está a solas con el conquistador...
Por Dios, el corazón la besa,
la escucha, le sonrie, mientras ella,
entre ideales se deja querer,
el corazón no conoce la maldad
y ella está más que enamorada
del bien que nadie más conoce.
Por primera vez en su existencia,
la conciencia conoce el deseo,
sus ansias la toman por sorpresa,
sus ganas de comerse al corazón
la descontrolan...
Él le transmite tanto calor...
Y ahora, Ella
que siempre fue Juez del Alma,
se vuelve La Protagonista
de mi historia...