Eratalia
Con rimas y a lo loco
Hola Josef... muchas gracias por tus palabras.Fluido, muy ritmico ... con mucho sentido .. claro que le encantara a los nenes.. felicidades !
Saludos cordiales.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Hola Josef... muchas gracias por tus palabras.Fluido, muy ritmico ... con mucho sentido .. claro que le encantara a los nenes.. felicidades !
Excelente comentario.Me quedo con él, para mí, para siempre.Porque no hay botón de "me gusta mucho"...
Tiene todo: ritmo, humor, mensaje, ingenio, y ese aire a trova tan oportuno.
Felicidades.
La niña-mujer.
Se me había quedado trasnochado por aquí tu comentario, lo siento.Toda mujer es una princesa y merece sonreír y vivir feliz.
Me gustó mucho la fluidez de tus versos.
Saludos.
Muchas gracias por haber pasado a dejar tu amable comentario.AFortunada princesita, su padre lo entendió bien.
Me ha encantado
Un abrazo grande
Si es que no hay nada como toparse con la alegría... uno se contagia.![]()
En un castillo sombrío
una princesa vivía
sin risas ni algarabía,
pues era lóbrego y frío.
Un preceptor la enseñaba,
corrigiendo con firmeza,
porque era de la realeza
y mucho de ella esperaba.
La princesa era festiva
y, no habiendo nadie alerta
se le ocurrió abrir la puerta
de una manera furtiva.
Y se fue al pueblo a buscar
gente jovial y bromista
divertida y optimista
para alegrar el lugar.
Juntos volvieron cantando
con risas y cuchufletas…
algunos eran poetas
y hasta iban recitando.
Cuando vio su preceptor
la muchedumbre en palacio
se le cayó el cartapacio
y exclamó: ¡Cielos, qué horror!
Y se fue a ver al monarca
con su ceño siempre adusto
manifestando disgusto
al ver allí a aquella jarca.
Pero el rey a la princesa
encuentra tan sonriente
jugueteando entre la gente,
que al mirarla se embelesa.
-Si para verla gozosa
tengo que abrir el palacio,
lo haré, aunque seas reacio.
¡Yo quiero verla dichosa!
Y al preceptor desabrido
le ha dado tal pataleta
que se fue a hacer su maleta
y del castillo ha partido.
Madre mía, Alonso, he tardado ocho años en ver que existía este comentario olvidado de la mano de Dios y de la mía. Nunca es tarde... y usté me perdona. A que sí?Si es que no hay nada como toparse con la alegría... uno se contagia.
Sobraba el preceptor, je je je.
Qué bueno, señita Eratalia, y yo alegre de leerte.
Un abrazote desde este castillo con puertas abiertas.