licprof
Poeta fiel al portal
no tengo la màs p...àlida gana de escribir pero una vez que comienzo ya no puedo parar, detenerme:
hay una dinàmica muy propia de lo que llamarè la poeticidad (asì como se habla de teatralidad o de musicalidad)
similar al dinamismo movimientista de ciertos criptofascismos obsoletos, ciertos parapopulismos; me sucede, asimismo,
que, por la noche (tipo medianoche o una de la mañana, una de la matina) no puedo dormirme, y, ya de madrugada
me cuesta sobremanera despertarme, o me despierto pero me cuesta un huevo (y la mitad del otro) levantarme:
es invierno y la cama matrimonial està tan calentita, la cama que fue de mis padres, de mis viejos, y que ahora
plenamente me pertenece por derecho propio, hereditario, estrictamente sucesorio: de mis viejos como decir:
la casita de mis viejos, vuelvo vencido pero no hay padres ni criado alguno: todos han muerto si es que alguna vez
estuvieron vivos, por supuesto que lo estuvieron, còmo negarlo, pero es que ya no recuerdo nada, o muy poco, en todo
caso, o en cualquier caso, mejor dicho, dicho mejor: entonces comienzo a escribir toda clase de sandeces, un popurrì
de naderìas, bagatelas diversas, masacradas, simplemente idioteces que a nadie interesan ni siquiera a mì mismo pero
cualquier cosa es mejor, ciertamente, que esos endiablados, endemoniados artefactos electrònicos: el televisor, el celular,
verdaderamente adictivos y es que, justamente, fueron creados para eso: un simple lavado de cerebro, cuando no de dinero:
còmo escapar a esos artilugios realmente demonìacos que generan la pregunta por la tècnica, Heidegger mediante
hay una dinàmica muy propia de lo que llamarè la poeticidad (asì como se habla de teatralidad o de musicalidad)
similar al dinamismo movimientista de ciertos criptofascismos obsoletos, ciertos parapopulismos; me sucede, asimismo,
que, por la noche (tipo medianoche o una de la mañana, una de la matina) no puedo dormirme, y, ya de madrugada
me cuesta sobremanera despertarme, o me despierto pero me cuesta un huevo (y la mitad del otro) levantarme:
es invierno y la cama matrimonial està tan calentita, la cama que fue de mis padres, de mis viejos, y que ahora
plenamente me pertenece por derecho propio, hereditario, estrictamente sucesorio: de mis viejos como decir:
la casita de mis viejos, vuelvo vencido pero no hay padres ni criado alguno: todos han muerto si es que alguna vez
estuvieron vivos, por supuesto que lo estuvieron, còmo negarlo, pero es que ya no recuerdo nada, o muy poco, en todo
caso, o en cualquier caso, mejor dicho, dicho mejor: entonces comienzo a escribir toda clase de sandeces, un popurrì
de naderìas, bagatelas diversas, masacradas, simplemente idioteces que a nadie interesan ni siquiera a mì mismo pero
cualquier cosa es mejor, ciertamente, que esos endiablados, endemoniados artefactos electrònicos: el televisor, el celular,
verdaderamente adictivos y es que, justamente, fueron creados para eso: un simple lavado de cerebro, cuando no de dinero:
còmo escapar a esos artilugios realmente demonìacos que generan la pregunta por la tècnica, Heidegger mediante