Una paloma montera
quiere anidar
dentro del taller.
Es tan pequeño,
que al mover algo,
el nido, debo deshacer.
Pese a todo,
en la ventana aguarda.
Para entrar,
con sus ramitas,
apenas abra.
Una y otra vez,
insistirá, tozuda.
Mas que paloma,
cabra parece,
y "cabeza dura".