Vencer las trampas
Volvés a sentir el calorcito en la yema de los dedos,
la cosquilla de escribir en el estómago y sos de nuevo
poeta, mujer, pájara. Estas otra vez fértil y tierrosa
llenas de fuego líquido las venas que creías apagadas
como ríos mansos.
Te alegrás en el júbilo de tu despertar con trinos y malinches.
En el fondo es como sentir que volviste a nacer, a pesar de
todas las trampas de la mediocridad y del exilio.
Gioconda Belli
La Pájara
Se evoca el llanto de la locura
Se tienta al destino entre raíces mustias.
Es como perecer en el infinito juego de las letras,
Juegas a ser y no te llenas.
A veces vuelas y demuestras,
Con toda habilidad tus alas negras,
Otras son las horas en que dejas ver,
Tus plumas verdes, azules y ámbar de miel.
Es que eres mujer que siembra.
Que llena de frutos el alma bella.
Eres la sombra debajo del manto caliente.
Eres la brisa que calma al ardiente.
Vuelas entre los prados de tus senos
Viajas al mundo infinito e incierto
Posas tu pico en la cerradura
Sin llave sin atadura
Y creces volando al viento
Con claras aguas y destellos bellos.
Revoloteas las plumas de la infancia
Polluelo de alas blancas.
Y te transformas.
Como mujer que ama al las olas,
Como pájara que ama la loma,
Como cuervo que admira al cielo,
Mirando siempre al fuego.
Por que ser pájara,
Es ser doncella gaviota,
Cuando las ansias son largas,
Y el cuerpo levantas.
Es ser cuervo,
Cuando el espíritu esta lleno,
Y deseas con todo tu esfuerzo,
Buscar la sabiduría,
En el silencio tan denso.
Austera pájara al vuelo!
Ave de un solo ojo.
Busca dentro de ti,
El río sonoro,
El valle espeso,
El crío que llama,
En tu vientre adentro!
MTC
Volvés a sentir el calorcito en la yema de los dedos,
la cosquilla de escribir en el estómago y sos de nuevo
poeta, mujer, pájara. Estas otra vez fértil y tierrosa
llenas de fuego líquido las venas que creías apagadas
como ríos mansos.
Te alegrás en el júbilo de tu despertar con trinos y malinches.
En el fondo es como sentir que volviste a nacer, a pesar de
todas las trampas de la mediocridad y del exilio.
Gioconda Belli
La Pájara
Se evoca el llanto de la locura
Se tienta al destino entre raíces mustias.
Es como perecer en el infinito juego de las letras,
Juegas a ser y no te llenas.
A veces vuelas y demuestras,
Con toda habilidad tus alas negras,
Otras son las horas en que dejas ver,
Tus plumas verdes, azules y ámbar de miel.
Es que eres mujer que siembra.
Que llena de frutos el alma bella.
Eres la sombra debajo del manto caliente.
Eres la brisa que calma al ardiente.
Vuelas entre los prados de tus senos
Viajas al mundo infinito e incierto
Posas tu pico en la cerradura
Sin llave sin atadura
Y creces volando al viento
Con claras aguas y destellos bellos.
Revoloteas las plumas de la infancia
Polluelo de alas blancas.
Y te transformas.
Como mujer que ama al las olas,
Como pájara que ama la loma,
Como cuervo que admira al cielo,
Mirando siempre al fuego.
Por que ser pájara,
Es ser doncella gaviota,
Cuando las ansias son largas,
Y el cuerpo levantas.
Es ser cuervo,
Cuando el espíritu esta lleno,
Y deseas con todo tu esfuerzo,
Buscar la sabiduría,
En el silencio tan denso.
Austera pájara al vuelo!
Ave de un solo ojo.
Busca dentro de ti,
El río sonoro,
El valle espeso,
El crío que llama,
En tu vientre adentro!
MTC