Lekiam
Poeta recién llegado
La obra es memoria y la vida también.
Resulta inevitable el comprender que, en el mismo acto de narrar lo sucedido, entran en juego dos fuerzas opuestas, pero complementarias. Lo que se decide recordar y lo que se prefiere olvidar, hacer o deshacer la memoria, esa es la cuestión.
Y acaso lo más importante y revelador, de todo, entre lo que debió haber sucedido de parecerse la realidad un poco más y mejor a las ficciones que nos inventamos para poder asumirla y soportarla.
También somos aquello que no nos sucede, pero que de algún modo insospechado sentimos y nos transforma, como aquellos besos tiernos y cálidos abrazos que jamás sucedieron, como aquellos lugares que ya no serán testigos de nuestras miradas más desnudas.
Ya que ahora habitamos entre dos fuerzas opuestas pero complementarias.
El amor y el olvido.
Quizás aquella noche no nos deberíamos haber besado
Quizás aquella noche no nos deberíamos haber besado